lunes, 30 de marzo de 2015

Reseña histórica de las parroquias, iglesias y ermitas de Benavente - Introducción

Panorámica de Benavente tomada desde el Silo. Postal de los años 60.
Según cuenta Ledo del Pozo, hasta 18 parroquias llegó a tener Benavente en tiempos de la repoblación por el rey Fernando II. A la luz de la documentación hoy existente está afirmación resulta a todas luces inexacta. No todas las iglesias que existieron en Benavente fueron fundadas en esta época y, además, es improbable que en algún momento todas ellas gozasen de la consideración parroquial simultáneamente.
A lo largo de los siglos buena parte de estas iglesias y parroquias fueron desapareciendo como consecuencia de la pérdida de feligreses, la ruina de sus fábricas y las modificaciones en la organización eclesiástica de la villa. Sus rentas y bienes fueron agregados a otros templos con mejor fortuna y una vez derribadas, en el mejor de los casos, se mantuvo su memoria en el nombre de una calle o una plaza. Algunas de las iglesias que cita Ledo del Pozo es dudosa su misma existencia, y otras resulta muy problemático localizarlas exactamente al haber desaparecido hace siglos y haberse perdido por completo la memoria de las mismas.
El objeto de este artículo es ofrecer una breve reseña histórica de cada uno de estos templos, acompañada de los testimonios documentales más significativos sobre su trayectoria que se han podido recopilar. Esta primera aproximación no pretende se un estudio exhaustivo, pues los datos existentes sobre cada una de las iglesias darían para escribir una monografía. Es por ello que no se ha profundizado en cuestiones como los aspectos artísticos, la evolución de sus fábricas, el análisis de los libros parroquiales o el estudio de los diversos objetos, retablos e imágenes que se conservan procedentes de algunos de estos templos. Por las mismas razones tampoco se han incluido en este estudio las iglesias y capillas repartidas por los monasterios y hospitales existentes en la villa. Igualmente, sabemos que en el palacio-fortaleza de los Pimentel existió una capilla u oratorio de uso privado de los condes, y en el Jardín, a las afueras de la villa, hubo una ermita dedicada a San Juan, de la que al parecer aún se conserva el edificio en la finca de La Montaña.
Desde el mismo momento de la repoblación, el área urbana de Benavente perteneció al obispado de Oviedo, y por tanto las iglesias de la villa se sometían a su jurisdicción. Ya en un documento de 1184 relativo a una donación de casas en la parroquia de San Miguel se consigna: "Roderico episcopo Ouetensi habente ius episcopale in Benauento". No ocurría lo mismo con los territorios del alfoz del concejo, repartidos de una forma no siempre claramente definida entre las diócesis de Astorga, León, Zamora y Oviedo. Esta confluencia de diferentes jurisdicciones eclesiásticas creó no pocas tensiones y litigios por la delimitación de territorios y el control de los derechos y diezmos correspondientes. En la propia villa parece que algunas iglesias estuvieron en algún momento bajo la dependencia de la diócesis de Astorga. Es el caso de Santa María de Ventosa y Santa María de Renueva.
El primer recuento que conocemos sobre las parroquias benaventanas  procede del siglo XIV. Se trata del inventario realizado bajo el gobierno del obispo de Oviedo, Gutierre de Toledo (1377-1389). Se incluyen en el mismo las parroquias del arciprestazgo de Benavente, con sus derechos de presentación y la partición de los diezmos. La fuente es sumamente interesante, pero lamentablemente el documento que conservamos está incompleto y solamente recoge seis iglesias.
En los libros de actas del Concejo se conserva una relación de las "collaciones" de la villa de Benavente ordenadas según las cantidades satisfechas en el segundo y tercer repartimientos del pedido real del año 1433. Se nombran aquí diez parroquias, aunque agrupadas en siete unidades fiscales: Santa María de Renueva, San Nicolás, San Juan, Santo Sepulcro, Santa María del Azogue, San Pedro, San Martín, San Andrés, San Julián y Santibáñez.
En 1655 el concejo ordena un repartimiento entre los vecinos de Benavente y su jurisdicción para la labor de reparación de las murallas. Los vecinos de la villa acuden agrupados en cada una de las diez parroquias, a saber: San Nicolás, Nuestra Señora del Azogue, San Juan del Mercado, Nuestra Señora de Renueva, San Andrés, Santiago, San Miguel, San Juan de los Caballeros, San Martín y el Sepulcro.
En la "Descripción general de España", obra dirigida por Francisco Mariano Nipho, encontramos una panorámica muy completa de la organización parroquial de la villa en 1771. Esta fuente proporciona detalles muy interesantes, pues incluye el número de vecinos, número de habitantes y la pertenencia de cada uno de los templos. Registra nueve parroquias, pero enumera solamente ocho y omite referencia alguna a la iglesia principal: Santa María del Azogue:

"La villa de Benavente pertenece al obispado de Oviedo, y tiene 9 parroquias, que con el número de vecinos y almas de comunión son las siguientes:
San Nicolás, cuyo patronato pertenece al Sr. Temporal y tiene 99 vecinos. 297 almas de comunión.
San Juan, vulgo de Relox, pertenece al Señor Temporal de esta villa, tiene 91 vecinos. 273 almas de comunión.
Santa María, vulgo Ruanova, pertenece al Rey Nuestro Señor y tiene 88 vecinos. 264 almas de comunión.
San Andrés, perteneciente al Sr. Temporal de la Villa, tiene 88 vecinos. 264 almas de común.
Santo Sepulcro, pertenece al monasterio de Arlanza de Benitos, y tiene 67 vecinos. 201 almas de comunión.
San Martín, pertenece al Caballero Comendador que es, o fuere de la Encomienda de Estriana en la Orden de Santiago, tiene 34 vecinos. 102 almas de comunión.
San Miguel, pertenece al Señor Temporal de la Villa, y tiene 38 vecinos. 114 almas de Comunión.
San Juan del Mercado, pertenece al Serenísimo Señor Infante Don Gabriel, quien presenta el curato a un freyle de San Juan de Jerusalén. Tienen 105 vecinos. 315 almas de comunión.
Suma 726 vecinos. 2.148 almas de comunión".

En el Diccionario Histórico-Geográfico de la provincia de Zamora según las informaciones obtenidas por el geógrafo real Tomás López, entre 1765 y 1798,  se dice: "Benavente tiene como parroquias Santa María la Maior, San Nicolás, San Juan del Mercado de la religión de San Juan de Malta, el Santo Sepulcro, San Andrés, San Martino, San Juan del Relox, San Miguel, Santhiago, agregada a Santa María la Maior, y en todas son diez”.
Esta situación va a cambiar radicalmente durante el siglo XIX. Como relata Eduardo Fuentes Ganzo, en 1800 “el conjunto urbano se divide administrativamente en nueve parroquias, incluyendo fuera del recinto urbano, las huertas y casas de labor de la villa: Santa María la Mayor, San Martín, San Nicolás, San Juan del Mercado, San Juan del Relox o de los Caballeros, Santa María de Renueva, San Andrés y El Sepulcro".
En el Diccionario de Madoz, de mediados del siglo XIX, se dice que "en otro tiempo no muy remoto hubo once iglesias parroquiales, de las que se conservan seis, tituladas Santa María del Azogue, que es la mayor, el Sepulcro, San Nicolás, Santa María de Renueva, San Andrés y San Juan Bautista (vulgo del Mercado). El orden en que van designadas es el mismo que guardan entre sí de preferencia en las funciones religiosas a que concurren todas, o cuando en cada una de ellas hay que celebrar alguna fiesta".
El  proceso de racionalización del arciprestazgo de Benavente, entre 1885 y 1892, hará que a finales de siglo quedarán reducidas las parroquias a tres: Santa María del Azogue, San Juan del Mercado y Santa María de Renueva.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Reseña histórica de las parroquias, iglesias y ermitas de Benavente - San Antón

La calle de San Antón Viejo de Benavente
Iglesia / advocación: San Antón.
Otras denominaciones: "Ermita pequeña de San Antón".
Categoría: Iglesia, ermita.
Localización: Extramuros de Benavente, próxima a la puerta de San Antón y, posteriormente, junto a la puerta de Astorga.
Patronato / presentación: Sin datos.
Fundación: Sin datos.
Primera mención documental: 1345.
Desaparición: En ruinas a principios del siglo XX.
Cofradías y capellanías: Cofradía de San Antón.

Sobre esta desaparecida iglesia o ermita existe una gran confusión, pues tenemos noticia de varios cambios de emplazamiento, así como de la existencia de una encomienda, una cofradía, un hospital y una puerta de la muralla con el mismo nombre.
Las primeras referencias sobre San Antón datan de mediados del siglo XIV y en ellas se habla de un lugar extramuros donde existiría una iglesia o ermita bajo esta advocación. En 1345 se cita a San Antón en la localización de unas tierras y viñas pertenecientes al monasterio de Nogales: “la una jaz a Santo Antón e la otra jaz camino del Penosiello, cerca tierra de Alfonso Domínguez notario que fue”. En otro documento también del siglo XIV se alude a dos pares de casas que el monasterio de San Pedro de Montes "ha en Benauente enna cal que ua a la puerta de Sant Antón".
Respecto a la situación de la primitiva ermita existe un plano de Benavente del siglo XIX que nos proporciona unas referencias bastantes precisas. Es una copia de 1847 de un original francés de 1808 según consta en el catálogo del SGE. En él encontramos señalado el templo extramuros, en el lado derecho del camino de Astorga, aproximadamente en el tramo final de lo que hoy es la calle de San Antón Viejo. Este sería el emplazamiento anterior al segundo conocido, también extramuros pero junto a la puerta del Sepulcro.
En los aranceles del portazgo y castillaje, del siglo XV, se toma como referencia "la ermita pequeña de San Antón" como uno de los puntos para la vigilancia del pago del impuesto: "El capitulo del descaminado, se entienda si el mercader pasare de noche o de día con cargas de San Lázaro adelante sin pagar portazgo, y a la puerta de la Puente sin pagar al pontón de Santa Cristina adelante y a la puerta de Astorga si pasare de la hermita pequeña de Santo Antón, e a las otras puertas en cantidad de otro tanto camino como a San Lázaro".
En torno a la festividad de San Antonio Abad, el día 17 de enero, se celebraban desde antiguo celebraciones litúrgicas en Benavente y procesiones hacia su ermita. En una memoria de las celebraciones del Cabildo de San Vicente, de 1575, se anota en el mes de enero: "el día de San Antón se haze procesión desde Santa María a Santo Antón. Repártense dos ducados".
En las ordenanzas de la cofradía de San Antonio Abad de Benavente, de 1620, leemeos: "Item hordenamos que nuestra cofradía esté fundada en la Iglesia de Señor San Antonio Abad extramuros de esta villa de Venabente...”.
Según Ledo del Pozo "la encomienda de San Antonio abad servía en lo antiguo para el auxilio de los pobres. Estaba a cargo de un comendador freire de la misma orden y de algunos legos, que sostenían el culto, recogían las limosnas y servían y acogían a los infelices. Últimamente fue incorporada a la casa de Toro de que era filiación y abandonado el culto del Santo a la piadosa devoción del vecindario, su ermita existió en lo antiguo más allá de la puerta, que lleva su nombre, pero destruida aquella, la piedad de sus devotos le ha erigido la que actualmente tiene a la salida de la puerta de Astorga".
El Hospital de San Antonio abad estaba intramuros, en el entorno de la actual plaza de San Antón. En una escritura de 1665 se deslindas unas casas "con su corral en la feligresía del Sepulcro en la calle del hospital de San Antón Abad, que es la primera como se viene del Sepulcro para dicho hospital a mano derecha, que linda con la cerca por la parte de adelante y enfrenta con la puerta de la capilla de la Consolación y calle de concejo que sale a las heras".
A mediados del siglo XIX, el diccionario Madoz la sitúa extramuros al norte de la villa, a la distancia de 104 pies de la puerta del Sepulcro: “Se construyó después de la Guerra de la Independencia, por haber arruinado los franceses la anterior. Cuenta de longitud exterior 78 pies sobre 38 de largo. Nada ofrece de particular este edificio”.
Según Juan Carlos de la Mata, este edificio, construido con tapial y materiales pobres, debió derrumbarse y ser demolido en los primeros años del siglo XX, por lo que hubo de ser trasladada la imagen del santo patrón, así como su función anual, al cercano edificio de la antigua iglesia del Sepulcro, situado detrás de la Casa del Tinte. Esta iglesia permanecía prácticamente cerrada al culto tras la reestructuración parroquial habida en la segunda mitad del siglo XIX.

Reseña histórica de las parroquias, iglesias y ermitas de Benavente - Santa Cruz y La Soledad

Ermita de la Soledad de Benavente
Iglesia / advocación: Santa Cruz.
Otras denominaciones: "Veracruz", "La Soledad".
Categoría: Iglesia, ermita y hospital.
Localización: Extramuros de Benavente, próxima a la puerta de Santa Cruz.
Patronato / presentación: Sin datos.
Fundación: Sin datos.
Primera mención documental: 1328.
Desaparición: Actualmente en uso.
Cofradías y capellanías: Cofradía de la Santa Cruz.

La ermita de la Santa Cruz o de la Veracruz estuvo situada en el mismo lugar ocupado actualmente por la ermita de la Soledad, extramuros de la villa y próxima a una de las puertas principales de la muralla: la puerta de Santa Cruz. En realidad, la actual ermita de la Soledad es sucesora de la anterior, que habría cambiado su denominación por albergar una imagen de la Virgen de la Soledad de especial devoción popular. No obstante, existió una ermita anterior cuya localización exacta resulta problemática, pues los testimonios no son coincidentes.
La mayoría de los autores sitúan la antigua iglesia o ermita de Santa Cruz en el emplazamiento del hospital de la Piedad, cuya construcción por el V conde de Benavente, Alonso Pimentel, habría ocasionado su traslado a otro lugar extramuros. Está es también la versión ofrecida por Ledo del Pozo: "Santa Cruz, en el sitio que ocupa el hospital de la Piedad; se aplicó a esta santa obra por los años 1517". Sin embargo, al consultar la documentación benaventana de los siglos XV y XVI este extremo no está tan claro. Por el contrario, parece que debemos diferenciar el hospital de Santa Cruz y la ermita de Santa Cruz, como edificaciones con emplazamientos distintos, pero relacionados entre sí.
En la carta fundacional del hospital de la Piedad, del año 1517, se alude a los deseos manifestados por el conde de crear un hospital y las gestiones previas realizadas para ello: "tengo deliberado hacer un hospital en esta mi villa de Benavente cerca del monesterio del señor San Francisco, en la calle que dicen de Santa Cruz, ha donde solía ser el Hospital de la Cruz, e para ello tengo procurado de nuestro muy Santo Padre muchas indulgencias y ayudas espirituales". En otro pasaje de esta escritura, con motivo de la dotación de 50.000 maravedís de juro de heredad, se vuelve a aludir a esta intención del conde: "que yo hube comprado (los maravedís) en los Barrios de Salas de la condesa de Benavente, doña María Pacheco, mi señora madre, e yo los renuncié en el dicho hospital que aún había de hacer entonces e tenía pensado que se llamare el hospital de Santa Cruz, e por virtud de ni renunciación se sacó prebilegio de ellos".
Por tanto, el hospital de Santa Cruz estuvo enclavado en los solares sobre los que se levantó el hospital de la Piedad. Sin embargo, la nueva construcción, mucho más ambiciosa y concebida para perdurar en el tiempo, necesitó de bastante más suelo urbano que su antecesora. Buena prueba de ello es la serie de compras de casas, situadas en esta misma calle y en la contigua de San Francisco, efectuadas por los condes desde algunos años antes. En 1514 los condes compraron a Fabián Sánchez, vecino y regidor de la villa de Benavente, unas casas en la colación de San Juan del Mercado, junto al hospital de Santa Cruz, por 10.000 maravedís. Pocos meses antes de la fundación del nuevo hospital, concretamente, el 28 diciembre de 1516, el conde adquirió de los abades y cofrades de la cofradía su hospital, con sus corrales y huertos, sito en la colación de San Juan del Mercado, en la calle de la Cruz, por 60.000 maravedís libres de alcabala.
Respecto a la ermita de Santa Cruz las referencias que tenemos para el siglo XV la sitúan extramuros, próxima a la puerta del mismo nombre. No tenemos datos sobre su fundación u origen. A este respecto Juan Carlos de Mata considera que estaría relacionada con la presencia de la orden franciscana en Benavente desde el siglo XIII. En 1328 se menciona la puerta de Santa Cruz en un deslinde de una viña en el pago de Villacid: "la qual vinna determena de la una parte vinna de Alfonso Giralldez, et de la otra parte vinna de Alvar Alfonso et de la otra parte vinna de vos, el dicho Alfonso Johánez, et enfruenta enna carrera que va de la puerta de Santa Cruz para Villaçiza". Es muy probable que el nombre de esta puerta certifique ya la existencia de la ermita en estos años.
En 1433 se reúne el concejo en las inmediaciones del templo, que ahora recibe la denominación de iglesia: "juntos en su concejo cerca de la iglesia de Santa Cruz". En las ordenanzas del viñedo plantado cerca del río Salado, de 1434, se menciona la ermita a propósito de la localización de dos caminos: “un camino que comiença desde la yglesia de Santa Crus que está çerca desta villa e se acaba en el camino que va de la puerta de Sancto Andrés para la puente de Castro Gonçalo e el otro camino que comiença desde allende el río Salado e va para el vado de la Çebolla”.
En 1475 se menciona al abad de la ermita de Santa Cruz, que debía estar bajo la dirección de la cofradía y hospital del mismo nombre: "Que dio Rodrigo de Mayorga al abad de Santa Crus porque consintió meter la cal que este mes de agosto se puso en la hermita, que avrá bien sesenta cargas, dos reales para aseyte para alumbrar la dicha hermita, que son sesenta maravedís". También aquí el texto evoca una construcción exenta y extramuros.
Juan Carlos de la Mata documenta la fundación, a comienzos del siglo XVI, de una capellanía con el nombre de la Cruz, atendiendo a las mandas testamentarias de Francisco Suárez, vecino de Benavente. Esta capellanía, se constituye en la “ermita nueva” de la Cruz, próxima a la puerta de Santa Cruz, según expresan las escrituras fundacionales de la misma: "...hago e constituyo una capellanya por el anyma del dicho Francisco Suarez que aya en gloria e que la dicha capellanya sea en la ermita de la Cruz nueba, cerca de la puerta de Santa Cruz, fuera de la villa". Este mismo autor precisa que en el siglo XVII, la cofradía y su ermita figuran en la documentación mencionadas indistintamente con la denominación de cofradía y ermita de la Cruz o Veracruz. Es en la segunda mitad de este mismo siglo cuando se comienza a aludir a la Virgen de la Soledad, como existente en este templo. La especial devoción popular a esta imagen provocará que el edificio acabe denominándose habitualmente como ermita de la Soledad.
A mediados del siglo XIX, Madoz describe así la ermita: “está situada al oeste de la villa a la distancia de unos 230 pies geométricos; las bóvedas de su fábrica son de la misma forma que las de las iglesias, siendo su altura de 30 pies. Tenía bellísimas imágenes antes de la Guerra de la Independencia, que fueron quemadas por los franceses. De ella salen y vuelven las procesiones de Semana Santa”.

martes, 3 de marzo de 2015

Reseña histórica de las parroquias, iglesias y ermitas de Benavente - San Lázaro

Ruinas de la ermita de San Lázaro en los años 90
Iglesia / advocación: San Lázaro.
Otras denominaciones: Sin datos.
Categoría: Ermita, hospital y "convento".
Localización: En el camino del Calvario, junto al Centro de Transportes.
Patronato / presentación: Patronato de Antonio Charro y, más tarde, de Antonio Alfonso Pimentel Vigil de Quiñones, conde de Luna.
Fundación: Sin datos.
Primera mención documental: 1380.
Desaparición: Siglo XIX.
Cofradías y capellanías: Sin datos.

La ermita de San Lázaro se encontraba extramuros, en el camino del Calvario, junto al actual Centro de Transportes. Todavía hoy se mantiene su puerta principal, con su espadaña, en la glorieta del Centro de Transportes, en el mismo lugar donde siempre estuvo. Por un malentendido, mantenido inexplicablemente en el tiempo, este entorno fue bautizado en los últimos años como “ermita de San Lorenzo”.
En los años 90 conservaba restos de sus muros perimetrales levantados con tapiales y ladrillo en algunos tramos. La espadaña, en cambio, fue construida en piedra, con sillares regulares reforzando los vanos y encofrado de cal y canto en el resto. Sobre el arco apuntado de entrada se aprecia claramente el hueco dejado por el escudo de los administradores del patronato.
Sus orígenes parecen ser bajomedievales, relacionados con la asistencia a determinados enfermos y el interés por atenderlos fuera de los muros de la villa. Parece ser aquí existía un "lazareto" u hospital especializado en la atención a personas afectadas por enfermedades contagiosas, como la lepra. Su primera mención la encontramos en 1380, cuando en el testamento de Rodrigo Álvarez Osorio se deja un maravedí para su mantenimiento.
En la documentación consultada, San Lázaro aparece indistintamente como "ermita", "hospital", e incluso como "convento". En torno a la ermita se configuraba un pequeño núcleo de población, a modo de uno de los arrabales de la villa. A él se alude en 1434 en las Ordenanzas del viñedo plantado cerca del río Salado: "como de los vesinos e moradores en los lugares de Briue e San Lasaro e Villanueva de Asoague". En las Ordenanzas del vino se prohíbe meter vino "en esta dicha villa de Benavente o en sus arrabales de fuera parte o en San Lázaro". En los aranceles del portazgo y castillaje, del siglo XV, se toma la ermita como uno de los puntos de referencia para la vigilancia del pago del impuesto: "El capitulo del descaminado, se entienda si el mercader pasare de noche o de día con cargas de San Lázaro adelante sin pagar portazgo".
La institución era administrada por una comunidad que atendía a los enfermos y gestionaba sus bienes. Durante los siglos XVI y XVII se constata la existencia de un patronato en manos de diferentes familias nobiliarias.
En la Sala de Hijosdalgo del Archivo de la Real Chancillería de Valladolid (Caja 667,29) se conserva un pleito de hidalguía de Don Isidro Charro de Lorenzana, vecino de Villalobos, correspondiente al año 1664. Según la interesante información proporcionada por José Ignacio del Amo sobre este expediente, el bisabuelo de Don Isidro, Don Francisco Charro, era natural del lugar de Genestacio de la Vega, donde poseyó hacia 1571 una heredad cabeza de mayorazgo de los Charro, con su aniversario.
Hijo de Don Francisco fue Álvaro Charro, abuelo del pleiteante, que falleció en Villanueva de Valdejamuz, muy próximo a Genestacio. Su hijo Antonio Charro, fue el padre de Don Isidro: “Después Antonio vino a vivir a Benavente, que está a tres leguas cortas, donde tuvo un mayorazgo que yo heredé con el patronato del hospital de San Lázaro extramuros, donde está las armas de los Charro, que es el mismo que está en la portada de la carta ejecutoria (la de 1571), con derecho a devengar 500 sueldos, según el fuero de España [...] y en la iglesia mayor de Benavente (Santa María del Azogue) tenemos sepulcro en la Capilla Mayor, al subir la primera grada del altar al lado del evangelio donde están las mismas armas y rótulo”.
A principios del siglos XVII la ermita forma parte de un patronato administrado por la familia de los condes de Benavente. En 1612 Antonio Alfonso Pimentel Vigil de Quiñones (1574-1633), conde de Luna, otorgaba poder a favor de Rodrigo Díaz y Pedro Ardid Osorio, contadores de Juan Alfonso Pimentel de Herrera, conde-duque de Benavente, su padre, para que administren en su nombre los bienes de "la iglesia y patronazgo de la ermita de San Lázaro, extramuros de la villa de Benavente".
Posteriormente tenemos noticias que vinculan nuestra ermita con el convento de los Jerónimos, extramuros de la villa. En 1659 se da curso a una ejecutoria para restituir a Nuestra Señor de la Piedad de la ermita de San Lázaro al convento.
En el interior de la ermita existía una imagen de Nuestra Señora de la Piedad que era objeto de una especial devoción. En el testamento de Manuel de Vega Cabeza de Vaca, caballero de la Orden de Santiago, declara en 1607 que su hermana, Ana de Vega, cuando murió "mandó a la imagen de Nuestra Señora de la Piedad questá en la ermita de Señor San Lázaro desta dicha villa de Benavente, una saya de las suyas, de mi hermana, lo cual hasta ahora no se ha cumplido". Por ello manda que se compre terciopelo para una delantera de basquiña para dicha imagen.
Hacia 1833 la arruinada sirve de cementerio municipal provisional, a la espera de la construcción de uno nuevo definitivo. Para ello se reconstruyen algunos de sus tapiales, como documenta Eduardo Fuentes Ganzo.
Según Madoz a mediados del siglo XIX los restos de San Lázaro servía de cementerio para el Hospital de la Piedad. Aquí se celebraba en esta época una comida o merienda campestre de gran tradición en toda la comarca: «Generalmente se observa en el país tener las familias una tarde de campo el domingo de Pasión para comer unas tortillas de escabeche de besugo y no de otra cosa, sin punto determinado donde celebrar esta francachela, a no ser en Benavente que se guarda con rigidez se celebre en torno a la ermita de San Lázaro».